El color de la reputación de la Selección Española de Fútbol

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La polémica con la camiseta de la Selección Española de Fútbol (@SeFutbol) es un fiel reflejo de que el color no es un adorno decorativo de las marcas que se deba dejar en manos de una votación popular o del gusto estético del CEO, sino que realmente es un ingrediente fundamental para transmitir los valores corporativos e influye en la reputación de cualquier compañía. Así lo atestigua un estudio de Color Marketing Group, donde se concluye que para el 84% de los consumidores el color es determinante para realizar una compra.

Que el rojo sea el color predominante de la camiseta de la Selección Española de Fútbol, y las franjas de la camiseta sean azules y amarillas, no es algo elegido al azar y seguro que ha sido el resultado de un estudio pormenorizado. Por eso, que la tonalidad azul pueda parecer morada por efecto del reflejo de la luz es evidentemente un grave error, y sorprende que no se hayan dado cuenta desde la Federación Española de Fútbol y mucho menos los profesionales de @adidas_ES.

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La primera consecuencia ha sido una lluvia de críticas y malestar general, dentro y fuera de la Selección. La segunda, que hayan cambiado el plan de comunicación y la camiseta haya sido presentada con menos glamour del deseado. Incluso se plantearon retirarla, pero no se ha tomado esta decisión por el coste económico de la operación.

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Pero toda crisis de comunicación también es una oportunidad, y de manera inteligente, han usado a iconos positivos, como son los jugadores, concentrados con la Selección, y el canal más cercano, como son las redes sociales, para mostrar con orgullo la nueva camiseta. Vídeos de los jugadores hablando de lo “bonita” que es y un selfie grupal subido a su cuenta de Twitter por el capitán, un tipo con carisma y personalidad como es @SergioRamos, han sido las principales acciones de respuesta usadas. Lo mismo hasta la curiosidad por esta camiseta, y su cierto punto de originalidad, la acaba convirtiendo en un éxito de ventas, máxime si España, como todos deseamos, llega lejos en el Mundial de Rusia.

Este ejemplo debe hacernos reflexionar sobre la importancia de detenerse a la hora decidir el color con el que se quiere asociar a nuestra organización, pues marcará la imagen que transmitirá a lo largo de su vida.

Por eso, es bueno recordar el significado de los principales colores:

  • Azul: Seguridad, responsabilidad, confianza. Ejemplo: @Bbva
  • Rojo: Energía, fuerza, pasión. Ejemplo: @redbullESP
  • Amarillo: Entusiasmo, cálido y juvenil. Ejemplo: @IKEASpain.
  • Naranja: Felicidad, creativo, sociable. Ejemplo: @Fanta_Esp
  • Verde: Natural, saludable, fresco. Ejemplo: @Starbucks_es
  • Morado: Sabiduría, lealtad. Ejemplo: @YahooSpain
  • Rosa: Paz, tranquilidad y amor. Ejemplo: @LG_ES
  • Blanco: Pureza, innovación. Ejemplo: @AppleEsp
  • Negro: Elegancia, sofisticación. Ejemplo: @GrupoCosentino

Si estás pensando crear una empresa u organizar un evento, analiza bien qué mensaje quieres transmitir y exprésalo a través del color, uno de los elementos clave de la reputación de una marca a lo largo de su vida.

Por último, para mí la camiseta de la Selección Española de Fútbol no es azul ni morada. Es roja, el color predominante en el tejido. #VamosEspaña.

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Deporte y empresa

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Trabajo en equipo, liderazgo, hábitos saludables, éxito, cultura del esfuerzo… Estos son algunos de los valores que transmite el deporte, con los cuales a toda empresa le gustaría que se le asociara. De ahí la rentabilidad de patrocinar eventos, clubes y deportistas. Según ‘InfoAdex’, en todo el país la inversión en patrocinio deportivo sumó el pasado año 315 millones de euros. Y, por poner dos ejemplos, la FIFA recaudó 1.400 millones de dólares de sus 20 principales patrocinadores durante la Copa del Mundo de Brasil y 40 millones de euros destina el Banco Santander a financiar a la escudería Ferrari de Fórmula 1 (datos del diario El País).

Estas empresas no lo hacen porque les sobre el dinero: el patrocinio deportivo es una potente herramienta de comunicación que permite vincular emocionalmente a los públicos de la marca-sponsor con los valores positivos del club o evento al que se apoya, es decir, con la vida sana. Volviendo al Santander, el banco asegura que obtiene 5 euros de retorno por cada uno invertido. ¿No está mal?

A mí me sorprende que las empresas almerienses, en muchas ocasiones, prefieran invertir en acciones más peregrinas, mientras los clubes, eventos y deportistas están peleando euro a euro en busca de la entidad que permita desarrollar su actividad, la mayoría de las ocasiones centrada en el deporte base. Y no vale la excusa de falta de dinero. Siempre hay una acción deportiva que se ajusta a las necesidades sociales y económicas de cada empresa. Lógicamente, no todos pueden apoyar a la UD Almería (que también lo requiere). También existen escuelas, asociaciones, clubes de barrio, etc. que buscan un sponsor y lo ofrecen por muy poco dinero.

Eso sí, para obtener mayor rendimiento es necesario activar el patrocinio, es decir, no vale sólo con realizar una aportación económica y esperar resultados con los brazos cruzados. Se debe desarrollar una campaña de comunicación alrededor del sponsor: difundirlo externa e internamente, fomentar el sentimiento de pertenencia de los empleados, invitar a la competición a nuestros clientes, favorecer encuentros de los jugadores con nuestros fans en medios sociales, etc. y, la mejor práctica, elaborar un ‘storytelling’ (una historia) alrededor del patrocinio, que vincule la experiencia de nuestra marca con el deporte que se apoya.

De 2005 a 2020

Somos un país normal y el mundo no admite que celebremos dos olimpiadas en el plazo de 30 años. Vivíamos en una nube. Ésta es mi primera valoración tras el jarro de agua fría recibido el pasado sábado en Buenos Aires sobre las aspiraciones para organizar en Madrid los Juegos Olímpicos del año 2020. Yo me había ilusionado, como la inmensa mayoría de españoles y hasta me había creído que realmente teníamos opciones de organizar los Juegos Olímpicos. Pero la realidad me ha abierto los ojos.

La mayor decepción no fue perder, sino cómo se ha caído. A las primeras de cambio, terceros y superados por Estambul, con un polvorín interno y una treintena de deportistas dopados en el último mes.

La situación vivida ha confirmado que al centenar de miembros del COI les da igual las instalaciones, presentaciones públicas, evaluaciones, currículo de los deportistas, necesidad del país… La elección de la sede de los Juegos Olímpicos es una decisión política y desde el fallecimiento de Juan Antonio Samaranch hemos perdido influencia. Demasiada.

Ahora es fácil decirlo, pero parece claro que la austeridad no es un mensaje que cale en este club elitista. Me da la sensación de que viven al margen de la realidad, en un mundo superior, y esta aristocracia deportiva sólo apoya una sede que disponga de un gran poder económico. Y ahí Japón y Estambul hoy en día nos superan.

De todas formas, no debemos rasgarnos las vestiduras, ni buscar culpables más allá del análisis y la crítica constructiva. El equipo capitaneado por el presidente del COE, Alejandro Blanco, y S.A.R. El Príncipe Felipe han realizado un excelente trabajo y Madrid ha ganado visibilidad en la última década gracias a sus tres candidaturas olímpicas. Una pena, desde el punto de vista de la comunicación, que las transmisiones fallaran. Era una buena promoción. Pero las candidaturas de estos años han contribuido a mejorar la reputación de la marca España.

Dicho esto, estoy convencido de que si no tenemos influencia en la política deportiva mundial ni solvencia económica lo más sensato es dejar las aspiraciones olímpicas para tiempos mejores. Hoy la tendencia es celebrar los grandes eventos en países prósperos económicamente. Los mundiales de fútbol se jugarán en Rusia y Emiratos Árabes (ahí también caímos a pesar del supuesto peso de Ángel María Villar), el reciente Mundial de Atletismo ha sido en Moscú ante unas gradas vacías, etc.

Mundial de Atletismo

Por eso, me sumo a las voces que invitan a guardar en el cajón cualquier intento a corto plazo de candidatura olímpica. Sin embargo, yo sí creo en la rentabilidad de los eventos deportivos. Y propongo que se dediquen todos los esfuerzos a la organización de eventos de alta competición, con menor duración y competencia, y, un elemento clave, que tengan una relevante repercusión mediática y social para atraer al público y los patrocinadores. En este camino se enmarca el Mundial de Baloncesto que Madrid celebrará en el año 2014 y el exitoso Mundial de Balonmano celebrado a principios de año.

La capital debería pensar en la meta del Mundial de Atletismo, el Máster de Tenis, sede de la Supercopa Europea, Mundial de Fútbol Sub-23, etc. Y añadir iniciativas creativas, algunas incluidas en el programa de Madrid 2020, como, por ejemplo, la participación en el circuito internacional de Voley Playa con la competición en el parque del Retiro.

Una última cosa, vistas las complicaciones para celebrar un gran evento, me gustaría expresar mi felicitación a todos los que trabajaron para que Almería, una ciudad pequeña y mal comunicada, consiguiera organizar, y muy bien por cierto, los Juegos Mediterráneos del año 2005. Un éxito en el plano deportivo, aunque no así en los demás retos, principalmente la mejora de las infraestructuras y comunicaciones.

Los clientes del fútbol

El fútbol, en este caso la Liga BBVA, construye su reputación, como cualquier otra marca, con las opiniones de todos sus públicos clave: televisiones, equipos, patrocinadores, RFEF, periodistas y sus clientes, que no son otros que los socios y aficionados. Sin embargo, parece que la competición se configura de espaldas a los fans de cada club.

No es lógico que la UDAlmería inicie su vuelta a una liga emocionante jugando su primer partido en el estadio de los Juegos Mediterráneos el próximo lunes, a las 10 de la noche, prácticamente a la misma hora que estará por la calle la “Batalla de Flores” de la Feria. Una de dos, o los socios se multiplican o sus hijos van a ver las carrozas sin uno de sus progenitores. Por favor, la fecha va en contra del sentido común y, por supuesto, no va a generar un vínculo emocional positivo con los clientes.

Si el club, con su presidente Alfonso García a la cabeza, ha hecho un gran esfuerzo con un precio asequible para los abonos (igual coste que en 2ª para la renovación y un poco más para nuevos abonados), horarios como el de la primera jornada restará público, hará menos rentable el carné y generará problemas en el ámbito familiar.

Vista la primera jornada y la experiencia de anteriores años con equipos de similares características, vislumbro una temporada en la que el Almería se verá obligado a jugar muchos viernes y lunes, y eso no es bueno ni para el club ni para los aficionados. Aún más, el impacto económico que la 1ª División puede repercutir sobre la ciudad (20 millones de euros, según un estudio de la Cámara de Comercio), se verá mermado si los partidos se celebran un viernes o lunes, pues es difícil que aficiones de otros equipos se desplacen un día laborable a Almería.

Es cierto que el fútbol vive en gran medida del dinero de las televisiones, ese que también crea conflictos por su desigual reparto, pero en esta balanza los clientes, véase los socios y aficionados de cada club, deberían pesar lo mismo que el operador televisivo. Por cierto, en otro artículo me gustaría reflexionar sobre los llamados “gastos atípicos”. Si el Real Madrid o FCBarcelona tienen más ingresos no es sólo por la televisión o por estadios de mayor aforo, sino por saber explotar mejor aspectos como el marketing, patrocinio, “hospitality”, etc. Pero ese es un tema que trataré en otra ocasión.

Al hilo de la programación de la Liga BBVA, también habría que decirles a los organizadores que aprendan de competiciones como la alemana, cuyos fans a estas alturas saben día y hora de cada jornada, con lo cual pueden programarse su viaje con anticipación, pedirse días de vacaciones, encontrar una buena oferta en transporte y hotel y, en definitiva, aumentar la visita a campos como el de la UD Almería.

Estamos en la era de la transparencia, donde cada uno de nosotros contribuimos con nuestras opiniones a configurar la reputación de las marcas. El fútbol cuenta a su favor la gran cantidad de fans que se emocionan cada semana con su equipo. Por eso, ahora más que nunca, la LFP debe facilitar todos los medios para que la experiencia sea lo más positiva posible, y no ponerle dificultades con malos horarios o el desconocimiento de las fechas de la competición. ¿A quién interesa un partido un lunes a las 10 de la noche?

Le deseo a la UDAlmería toda la suerte del mundo en este camino que reinicia en la 1ª División. Con un presidente que apuesta por la ciudad, una afición que está abonándose, unos jugadores entregados y un entrenador que ha vivido el espíritu del club, tenemos los mimbres para que nos den grandes alegrías y logremos el reto de la permanencia.